El técnico te da el presupuesto de reparación y tú te quedas pensando si no sería mejor comprarte un móvil nuevo. Es una pregunta legítima. La respuesta depende de cuatro factores concretos, no de intuición.
En BACKGLASS llevamos años ayudando a clientes a tomar esta decisión. No tenemos interés en que repares si no merece la pena: si el coste no compensa, te lo decimos. Pero la mayoría de veces la reparación es la opción más inteligente, y aquí explicamos por qué y cuándo no lo es.
La regla del 50%
El criterio más utilizado en reparación es este: si la reparación cuesta más del 50% del valor de un equipo equivalente de segunda mano en buen estado, la balanza se inclina hacia el cambio. Si cuesta menos, casi siempre merece la pena reparar.
Ejemplo práctico: un iPhone 13 de segunda mano en buen estado cuesta unos 350-400 € en 2026. Si la reparación de pantalla es 90 €, es claramente rentable. Si son 200 € por un fallo de placa complejo en un iPhone de 6 años, hay que pensarlo.
Esta regla es una guía, no una sentencia. Hay otros factores que la modulan.
Los 4 factores reales de la decisión
1. Edad del dispositivo
Un iPhone o Samsung recibe actualizaciones de seguridad durante 5-7 años. Si tu teléfono ya no recibe actualizaciones, repararlo es apostar por un equipo que tiene los días contados en términos de seguridad. Si todavía tiene 2-3 años de soporte por delante, repararlo extiende su vida útil de forma significativa.
Modelos con soporte activo en 2026: iPhone 13 en adelante, Samsung Galaxy S21 en adelante, Xiaomi de 2023 en adelante en general.
2. El tipo de avería
No es lo mismo una pantalla rota (reparación limpia y definitiva) que múltiples fallos acumulándose. Si el teléfono ya ha tenido varias reparaciones, o si además de la pantalla tiene la batería degradada y el conector flojo, el coste conjunto puede no ser razonable.
Una sola avería importante: repara. Dos o tres averías acumuladas en un equipo viejo: valora el cambio.
3. Tus datos y configuración
Este factor se infravalora siempre. Cambiar de teléfono tiene un coste invisible: migrar apps, perder configuraciones, recuperar contraseñas olvidadas, volver a configurar el correo, el banco, el trabajo... Para muchas personas, especialmente las que no son tecnológicas, este coste en tiempo y estrés es muy real.
Si llevas años con el mismo teléfono, muy configurado y con todo funcionando, una reparación que lo deja como nuevo puede valer mucho más que el precio en euros.
4. El impacto medioambiental
Fabricar un smartphone nuevo genera entre 40 y 80 kg de CO₂. Reparar el que ya tienes genera una fracción de eso. Si el factor medioambiental te importa —y cada vez importa más— la reparación es casi siempre la opción correcta mientras el equipo sea funcional.
Cuándo sí conviene comprar nuevo
- El equipo tiene más de 6-7 años y ya no recibe actualizaciones de seguridad.
- La reparación supera el 60-70% del valor de un equivalente de segunda mano.
- Hay múltiples averías simultáneas que hacen la reparación poco rentable.
- El daño es estructural: carcasa doblada, placa quemada sin posibilidad de recuperación.
- Necesitas una funcionalidad que tu modelo actual no puede ofrecer (cámara profesional, conectividad, etc.).
Cuándo conviene reparar (la mayoría de casos)
- Pantalla rota en un equipo de menos de 5 años: casi siempre rentable.
- Batería degradada: el cambio más rentable que existe, extiende 2-3 años la vida del teléfono.
- Conector de carga roto: precio bajo, impacto total en el uso.
- Daño por agua con posibilidad de recuperación: puede salvar datos y el equipo a un coste razonable.
- Fallo de placa reparable: microsoldadura a menudo cuesta la mitad o menos que cambiar el equipo.
Cómo tomar la decisión sin presiones
El diagnóstico en BACKGLASS es gratuito. Te decimos exactamente qué tiene, cuánto cuesta arreglarlo y, con honestidad, si merece la pena o no. No ganamos nada haciéndote una reparación cara en un equipo que no lo justifica: lo que nos interesa es que la decisión sea buena para ti y que vuelvas cuando la necesites.